jueves, 4 de febrero de 2010

LOS PATALEOS DE NEBOT

La inoportuna como desesperada convocatoria desestabilizadora hecha por el alcalde de Guayaquil, Ab. Jaime Nebot, de salir a las calles "cívicamente" para protestar contra el Gobierno de la Revolución Ciudadana y contra el Socialismo del Siglo XXI que lidera el Presidente Correa, no es otra cosa sino el inútil y angustioso pataleo de polarizar el ya superado regionalismo (antes exitoso para ellos) y un intento, que me atrevo a pensar será fallido, de la rancia oligarquía por posicionarse políticamente, acudiendo al método urticante de la algarada, utilizando la "democracia tumultuaria" que en otras ocasiones les ha dado resultados a sus fines económicos protervos y para sus ambiciones separatistas históricamente conocidas por los ecuatorianos.

Cuando funcionaba cronométricamente el inequitativo bicentralismo, que estimulaba la bicefalgia urbana de Quito y Guayaquil, las rentas para los gobiernos seccionales pequeños eran asignadas por cuenta gotas y que llegaban, cuando es que llegaban, luego de la engorrosa tramitología y después de engrasarles las manos a los funcionarios del Ministerio de Finanza.

Debe recordar Nebot que en el tristemente célebre gobierno de la Reconstrucción Nacional, cuyo líder indiscutible fue el inefable León Febres Cordero, él fue gobernador de la provincia del Guayas y con él se implementó las inequitativas Unidades Ejecutoras, que no eran otra cosa sino organismos centralizados, olvidándose de la autonomía y la independencia de los gobiernos seccionales descentralizados, que necesitaban de una mejor legislación que jerarquizara los entes provinciales y transfirieran los recursos oportunamente y en las cantidades justas, para provocar el desarrollo y el progreso regional tan necesario para terminar con las inequidades.

Seguramente Nebot ya no recuerda, porque sufre de amnesia fomentada, que a través de estas sui géneris unidades los gobernadores del indefinible León Febres Cordero manejaron ingentes recursos, que fueron distribuidos clientelarmente y, de acuerdo a lo dicho por periodistas independientes y políticos honestos de la época, sirvieron para inmoralmente enriquecer a los llamados nuevos ricos, que paseaban su impudicia con inaudito desparpajo y total desvergüenza, mientras Consejos Provinciales y alcaldías no tenían ni para pagar sueldos, y sólo daban migajas cuando dóciles se inclinaban ante los designios de un poder arbitrario y concentrador de la riqueza.

No es por rentas que Nebot protesta con furia de bestia herida, pues el Gobierno, el Congreso y la AME hasta la saciedad han explicado, en diferentes foros y por muchos me dios, la ley y la metodología que permite una distribución social y regionalmente equitativa, que va a permitir la despolarización del desarrollo. Es preferible que Nebot diga paladinamente que su protesta es política y que no comparte el modelo económico por que va en contra de su condición de oligarca concentrador de la riqueza.

LA LLAMADA LEY MORDAZA...

LA LLAMADA LEY MORDAZA

Escrito por: Iván Delgado Martínez


La intención del bloque de asambleistas de Alianza País de elaborar una Ley de Comunicación, para cambiar la actual que fue elaborada por gobiernos dictatoriales y por seudo-democracias representativas, ha sido considerada como ley "mordaza" por la partidocracia agonizante y por los dueños de los medios de comunicación, que han desatado una guerra mediática o el llamado terrorismo mediático de proporciones colosales.

Los argumentos esgrimidos por los legisladores madera de pendencieros y por los dueños de medios que defienden la sacrosanta libertad de empresa (por ser ésta tremendamente lucrativa y por que les ha permitido manejar el poder tras el trono) no están dispuestos, como se dice en la jerga popular, dejarse matar el gallo en la mano y aspiran, en su delirio, por lo menos morigerar la "radicalidad" del proyecto para convertirlo en un triunfo pírrico.

Antes de seguir adelante con el análisis del tema, del que debe participar activa y militantemente la ciudadanía, me permito citar los siguientes comentarios concernidos al asunto en cuestión.
Dice Federico Fasano, periodista uruguayo, Director General de Le Monde Diplomatique en Español, que "La censura neoliberal estrangula el análisis y la reflexión de una manera más sofisticada, a través de una cultura de masas cuyo fin es provocar un estado emocional colectivo, el cual a su vez produce un impresionante poder de intimidación, efecto de la masificación y cosificación del receptor".

Para corroborar la esencia de la dominante condición de las empresas privadas de la comunicación, es necesario argumentar, como lo sostiene Fasano: "Qué retroalimentación y control puede existir entre los monopolios informativos y una supuesta opinión pública, cuando ésta no puede organizarse ante los medios y carece de vida propia y de capacidad autónoma para pronunciar se". También sostiene Fasano que "La libertad de prensa, convertida en libertad de empresa, se ha apropiado privadamente de la información, que es un bien común de la humanidad".
La extensa cita de una autoridad como Federico Fasano, que además de su amplia experiencia de consultor de la UNESCO es acreedor de un premio internacional de periodismo, nos releva de mayores comentarios. Por tanto la extensa cita sobre aspectos comunicacionales nos ilustra plenamente y nos proporciona argumentos contundentes como para tomar como paradigmas las disquisiciones teóricas de tan ilustre cientista del periodismo latinoamericano y del mundo.

LOS COMITÉS DE DEFENZA DE LA REVOLUCIÓN CIUDADANA

LOS COMITÉS DE DEFENZA DE LA REVOLUCIÓN CIUDADANA

Escrito por: Iván Delgado Martínez

El Gobierno de la Revolución Ciudadana, comprometido con la responsabilidad de consolidar, profundizar y radicalizar los procesos de cambio revolucionarios que requiere el país, para transitar por el camino de la democracia plena, expresa la urgencia de formar los Comités de Defensa de la Revolución Ciudadana, que en mi opinión, para lograr el éxito deseado como es impulsar los cambios radica les, profundos y rápidos, requiere de la participación ciudadana y de la organización popular a todo nivel, con la finalidad de establecer los lineamientos básicos del Programa de Gobierno, como es la cristalización de la revolución constitucional y democrática, la revolución ética: combate frontal a la corrupción, la revolución económica y productiva, la revolución educativa y de la salud y la revolución por la dignidad, la soberanía y la integración latinoamericana.

Esta participación y organización ciudadana y popular requiriere de la acción consciente de la sociedad civil, que necesariamente debe partir del análisis profundo de la realidad nacional, sobre la base de construir un proceso de ideologización, politización, organización y movilización consciente, a fin de conseguir los mejores resultados políticos para edificar una democracia nueva para todas y todos, y que procure la construcción de un nuevo PAÍS incluyente, solidario y equitativo (una Patria Altiva y Soberana).

Pero trabajar denodadamente por la conformación de estos comités, no significa procurar un agregado numérico para estimular la llamada "democracia tumultuaria", usada como respaldo multitudinario que en muchas ocasiones nadie entiende; o para simplemente ganar elecciones donde se reedita el viejo y mañoso sistema de la democracia liberal burguesa que prohíja el "constitucionalismo de papel, el presidencialismo vergonzante, el canibalismo parlamentario y la ritualización electoral" de triste recuerdo para el Ecuador.

Esto debe darse para proceder a la conformación del partido o el movimiento político de estructura horizontal, que permita la participación política a todo nivel, que repudie a la vieja partidocracia, que elimine el compadrazgo, el clientelismo y que premie a la meritocracia en todas las esferas, para estimular nuevos conductores en donde sobresalga el conocimiento, la participación política activa, el don de liderazgo y, sobre todo y ante todo, la eticidad que sin ella es imposible impulsar los cambios radicales y profundos de una auténtica revolución.

Quiero pensar que el gobierno empeñado en desterrar la demagogia, el clientelismo y la corrupción en todos los espacios, debe estar tratando de organizar estos comités revolucionarios para que sirvan de soporte para enfrentar a la oposición insensata, al oportunismo y a los poderes invisibles, utilizando métodos democráticos y acciones ideológico-políticas acorde con las prácticas éticas, donde exista verdadera voluntad de cambio.

miércoles, 3 de febrero de 2010

LA MALA PRENSA

LA MALA PRENSA

Por: Iván Delgado M.

Lamento en realidad que los medios no haya publicado mi carta, relacionada con el verdadero derecho que tenemos los ciudadanos a la libertad de opinión, donde expresé, asumiendo la prerrogativa de escribir con plena libertad, mi inconformidad con la campaña mediática agresiva y tendenciosa implementada por los medios de comunicación, que confunden y distorsionan a la opinión pública.

Pensando que éstos eran demócratas defensor de la libertad de expresión, esperé publiquen mi carta con comentarios orientadores al respecto, para estimular el sano debate y la inteligente controversia salvadora de dogmas y verdades reveladas; pues sostengo -sin temor ha equivocarme- que "la cesura neoliberal estrangula el análisis y la reflexión, a través de una cultura de masas cuyo fin es provocar un estado emocional colectivo, efecto de la masificación y la cosificación del receptor". Pienso, entonces, que aún es válido apelar al buen juicio y al sano discernimiento, para contribuir al engrandecimiento de la patria que, sin eufemismo, debe ser de todos. Como comentario adicional, sostengo con firmeza que la prensa lamentablemente no cumple a cabalidad su rol patriótico y cívico, y más bien asume la sesgada libertad de empresa.

Estoy convencido que el cuestionamiento a la mala práctica periodística no es de ahora; pues el famoso filósofo alemán Hegel en su época fustigó a la "miserable subjetividad de la mala prensa, que tiende a corroerlo todo".

Es necesario recordar que la manipulación mediática es una vieja práctica propia de los monopolios de la información, cuyos dueños ejercen el "derecho" a la libertad de empresa con inaudito desparpajo y con colosal inmoralidad, para afianzar ese capitalismo "salvaje" y "cínico" que nos explota y nos oprime.

Firmemente, considero oportuno recordarles a los ecuatorianos, que "los monopolios de los medios de comunicación no sólo lleva a la uniformación cultural, sino que abre la puerta a nuevas formas de manipulación política". Prueba de ello es la campaña soberbia, millonaria y desesperada en contra de una ley de medios que busca regular la libertad de información a través de la verificación, la contrastación y la responsabilidad ulterior de los emisores de mensajes, noticias y opiniones. Así como establecer un equilibrio entre los medios privados, medios públicos y me dios comunitarios.
El terrorismo mediático ejercido por los monopolios comunicacionales es parte de una nueva forma de poder, llama do poder invisible, que pretende ahora sin tapujos mantener y afianzar más su hegenomía para limitar el avance de nuevas formas de participación democrática en beneficio de toda la ciudadanía que intenta construir una patria nueva, equitativa y soberana.

MEJORAR LA COMUNICACIÓN

Por: Iván Delgado M.

Le decía al Director de un medio, sin el ánimo de proponer reglas concretas y menos intentar ofrecer soluciones mágicas, que es necesario mejorar la comunicación social, con la finalidad de que los ciudadanos tengamos instrumentos válidas que nos permitan ir construyendo cualitativa y cuantitativamente el derecho inalienable de estar bien informados y comunicados.

Esto, claro está, con la finalidad de edificar una sociedad más justa, equitativa y presta a la acción cívica y patriótica en bien de toda la ciudadanía. No es posible, por tanto, que ciertos editorialistas, reporteros, cronistas, radiodifusores, conductores de programas de televisión, etc. expresen opiniones, puntos de vista, etc. con enorme irresponsabilidad y alejados de la ética que ciertamente asusta y asombra.

Estoy seguro que los ciudadanos comparten esta preocupación, puesto que entienden que una comunicación veraz, verificada y con responsabilidad ulterior es lo acertado y conveniente para el convivir civilizado.

No intento descalificar a ciertos medios que evidentemente asumen posiciones contrarias a la intención patriótica de la Revolución Ciudadana, que hace denodados esfuerzos por solucionar las disparidades sociales, económicas y políticas para hacer posible el socialismo del Siglo XXI en este cambio de época.

Si es que nos anima el deseo de construir una Patria Altiva y Soberana, lo que tenemos que hacer es proceder a crear un entorno saludable para todos y todas Mejorar la comunicación.
Es pertinente recordarles a los ecuatorianos, que en una sociedad ocupada por el Estado Militar la regla de oro de los medios de comunicación es la frivolidad, la mediocridad y el escape, como así lo registra la historia. Esto explica y demuestra que los dueños de los medios, mientras no se atente contra la sacrosanta "libertad de empresa", se convierten en cómplices de todo abuso a los derechos humanos cometidos por las dictaduras.

Esto explica también la actitud sesgada de ciertos medios de comunicación, que frente a un gobierno patriótico y popular que trabaja en función del interés colectivo, es objeto de descalificación, persecución por parte de una prensa claramente identificada con la oligarquía y los intereses transnacionales.

En fin, sin pretender aportar con criterios definitivos en el campo comunicacional, considero imprescindible provocar el sano e inteligente debate con el propósito de contribuir a la consolidación de una sociedad más humana y solidaria como exigen los cambios finiseculares.

EL IMPERIO EN EL SIGLO XXI

EL IMPERIO EN EL SIGLO XXI


Por: Iván Delgado Martínez


Hablar del Imperialismo Norteamericano y de su fementida política expoliadora, es reseñar siglos de piratería, intervenciones militares violentas, exacción económica sin parangón y acciones políticas desleales, como propiciar guerras intestinas, golpes militares brutales, dictaduras sangrientas, gobiernos entreguista de fachada seudo-democrática, imposiciones y demás trafasías que ofenden y repugnan la conciencia universal.

No en vano Simón Bolívar aseguraba, en el vivac de las luchas independentistas, que los Estados Unidos estaban destinados por la providencia divina a plagar a América de miseria y dolor en nombre de la libertad.

Tomas Jefferson en 1789 decia: " Nuestra Confederación a de verse como el nido desde cual se poblara América entera, tanto la del Norte como la del Sur. Más cuidemos de creer que este gran continente in teresa expulsar a los españoles. De momento aquellos países se encuentran en mejores manos, que sólo temo resulten débiles en demasía para mantenerlos sujetos hasta el momento de que nuestra población crezca lo necesario para arrebatárselos parte por parte."
John Adams decía, en carta al aventurero James Wilkinson, Gobernador de La Florida: " La gente de Kentucky esta llena de ansias de poder y, aunque no es pobre, siente la misma avidez de saqueo que dominó a los romanos en sus mejores tiempos. Méjico centellea ante nuestros ojos. Lo único que esperamos es ser dueños del mundo, para entender la esencia del capitalismo monopolista y la estructura del poder transnacional, bueno es comprender que ha sido un razgo en la historia del capitalismo que en las fases de prolongado estancamiento, a falta de una rentabilidad suficiente del capital en la esfera productiva, se desarrollen actividades especulativas, que no están orientadas a superar la falta de desarrollo, sino a recuperar las tasas de beneficio del capital.

Esta es la esencia del sistema de dominación imperial, donde existe la transnacionalización de la economía y el sistema de globalización en beneficio de los países recipientes y en contra de las naciones tributarias, convirtiendo a unos países en especialistas en ganar (las naciones ricas) y otros en perder (los países dependientes mal llamados subdesarrollados).

Se argumenta con mucha lógica que la globalización se expresa principalmente en la forma de capitales errantes o "golondrinas" donde sus propietarios buscan por todo el planeta las posibilidades de inversión y una ubicación más lucrativa en detrimento de los países pobres que venden sus materias primas en desventaja, a través de un intercambio desigual.

Por todo lo dicho que apenas es una apretada muestra del carácter explotador del imperialismo yanqui, me párese es pertinente debatir y desentrañar la esencia de la política agresora y belicosa de este imperio que no quiere tener fronteras y que, para el caso nuestro, pretende seguir considerándonos su patio trasero.

¿QUE ES LA DEMOCRACIA?

¿QUE ES LA DEMOCRACIA?

Por: Iván Delgado Martínez

La definición etimológica de demo-cracia (poder del pueblo) es un concepto estrecho y si se quiere impreciso, que a merita nuevas reformulaciones al calor de los cambios finiseculares.
Del mismo modo la trilogía lincolniana de gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo, que se complementa con aquella tesis de que el pueblo no sólo es gobernado, si no el que gobierna y esto persiguiendo un fin (haciendo de el hombre sujeto-fin), constituye un avance sustantivo en la lucha por la consolidación de la democracia y la creación de un nuevo poder constituyente de corte popular y de amplio contenido social.

Considero que la definición moderna de Norberto Bobbio de que la democracia es el gobierno del poder público en público, es un concepto que mejor define la dicotomía entre lo público y lo privado del poder; puesto que poder "público" significa todo poder que "simultáneamente es ejercido por el pueblo (a través de organismos, formas y procedimientos de participación / representación) y en ejercicio para el pueblo".

De hecho que estas disquisiciones teóricas nos conducen a explicaciones de orden político, donde necesariamente juega papel preponderante el individuo con su participación en la vida pública a través de los partidos y movimientos sociales de todo género impulsando la organización, la politización, la participación y la movilización ciudadana.

Pues queda demostrado que bajo estas circunstancias la democracia formal, asentada exclusivamente en la participación electoral pasiva, ocasional y aislada carece de recurso para generarse y frenar su autodestrucción. Por tanto los pueblos no pueden seguir siendo rebaños de votantes inconscientes, desorganizados y manipulados en el mercado electoral de la pseudodemocracia formalista liberal o de la antidemocracia militarista hegemónica, sino grupos organizados y conscientes, capaces de acceder a los mecanismos de la discusión política y a los centros de decisión del Esta do, a través de la revolución ciudadana, con el instrumento ideológico-político del socialismo del siglo veintiuno.

Mantengo este punto de vista, porque a pesar de los esfuerzos realizados en el mundo por construir una auténtica democracia, solamente se han conseguido procesos parciales y estrechos de democratización, que únicamente propicia el presidencialismo vergonzante, el canibalismo parlamentario y la ritualización electorera, donde cada cuatro años el pueblo "soberanamente" escoge la cuerda conque ha de ahorcarse.

El cuestionamiento realmente pasa por averiguar sobre la paradoja de que crece la democracia pero aumenta la corrupción; crece la democracia pero aumenta la exclusión; crece la democracia pero aumenta los abismos sociales, la pobreza se instala y los derechos humanos son cada día conculcados.

Debemos seguir asumiendo retos en la línea de consolidar un nuevo poder constituyente.